hermandad-borriquita-jerez-1

Capilla del Colegio de San José.

Capilla del Colegio de San José. Esta capilla fue construida en 1918 al trasladarse al edificio de los diezmos el instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. La construcción es amplio y sólido. En su origen fue almacén de líquidos y granos. Allí se guardaban los diezmos y primicias que se ofrecían a la Iglesia en cumplimiento del quinto mandamiento. Que la construcción era propiedad de la Arquidiócesis Hispalense lo demuestra la Giralda, en alto relieve, flanqueada de 2 jarras con azucenas sobre el dintel de la puerta primordial. Más abajo, entre el pie de la hornacina y el dintel de la entrada, en azulejo, se repite el tema heráldico: la Giralda y las 2 jarras. El proyecto de la portada de este edificio lo realizó en el año 1916 el arquitecto técnico jerezano Francisco Hernández Rubio.

Azulejo de Cristo Rey (Instituto de San José)La Capilla para los servicios religiosos del Instituto, es de estilo neogótico, de una sola nave, sencilla y agradable, con grandes ventanas de arcos apuntando a los dos lados, y 2 puertas más bien pequeñas a los pies de la iglesia bajo el coro. El presbiterio tenía un retablo asimismo de estilo neogótico, de un solo cuerpo y con 3 hornacinas. Posteriormente fue sustituido por otro de diseño de José Ramón Fernández Lira que da la nota de color y brillantez a esta Capilla. En el testero del ábside un retablo, de estilo gótico, realizado por Manuel Muñoz Cebrián. También tiene zócalos de azulejos.

Fueron cegadas 3 de las cuatro ventanas que existían en el lado de la Epístola que, convertidas hoy en hornacinas, dan cobijo a la imagen de Cristo Rey, Cruz de Guía de la Hermandad y a Nuestra Señora de la Estrella. En el lado 1977 se abrió una gran puerta en el lado del Evangelio que permitió que desde ese momento los pasos fuesen montados y preparados para su salida procesional dentro de la propia capilla y no desde el patio primordial del colegio.

Referencia histórica

Representa la entrada en Jerusalén. Don Tomás Chaveli Gilbert, hijo de Ramón Chaveli Carreres, talla la imagen de Cristo Rey en 1950, que fue Cristo Rey en su Entrada Triunfante en Jerusalén decida en la festividad de San José de ese año. En el año 1951 efectuó su primera salida procesional y fue restaurado por José Guerra Carretero en mil novecientos ochenta y dos, corrigiendo la mirada y encarnándolo nuevamente. El tronco de Cristo lo lleva erguido, las piernas se balancean y prácticamente rozan el suelo, lo que es bastante lógico si consideramos que se trata de una imagen alta. Es significativo el rostro de Jesús, que esboza una leve sonrisa, apenas perceptible. La imagen del Cristo no es articulada. La solución está en que se trazó un medio cuerpo superior, que es encajable en otro medio inferior, con las piernas erectas para la exposición al culto, o bien en un segundo cuerpo inferior con postura de cabalgar. Destacamos el pelo de esta imagen, tallado a base de mechones ondulados, de abolengo típicamente chavelino, que recuerda, además de esto, el instante barroco que este imaginero y su padre vivieron con intensidad. También talló Tomás Chaveli las imágenes de la mujer que aparece alabando a Cristo y las 2 borriquitas. El ufano rostro, no exento de hieratismo siendo recreado como Cristo Rey o Majestad, presenta las cejas en forma de arco, los ojos de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalénos de cristal, las pestañitas pintadas, la nariz recta y alargada, y los labios cerrados. Pelo y barba, partidos a dos aguas, han sido tratados a base de finas y onduladas guedejas. La mano izquierda de Jesús sostiene las bridas del asno, que se acompaña de otro más pequeño, mientras que la derecha se muestra en actitud de bendecir al pueblo que lo ovaciona. El Varón, de sonrosadas carnaciones, aparece envuelto con túnica blanca y mantolín de terciopelo colorado, con bordados en oro. La imagen de Cristo, así como la borriquita (“la Mendi”) y el pollino, fueron realizadas en pino de Flandes. La borriquita fue restaurada por Agustín Pina Calle en el año 2010.

En el paPaso de Misterio de la Triunfante Entrada en Jerusalenso de Misterio procesiona también una imagen de San Juan Evangelista, realizada por el escultor sevillano Sebastián Santos, de 1,66 metros de altura, hecha en mil novecientos sesenta y siete, que lleva una túnica en terciopelo verde bordado en oro, así como 2 niños que, con palmas y ramos de oliva, aclaman a Cristo, las dos tallas también de Sebastián Beatos, talladas en 1966 y estrenadas en la Semana Santa de mil novecientos sesenta y siete, y que miden 1,33 y uno con siete metros de altura, realizadas, igualmente en pino de Flandes. Estas últimas imágenes citadas (el San Juan y los dos niños) también habían sido efectuadas por Tomás Chaveli, en 1951 y mil novecientos cincuenta y siete, respectivamente, pero fueron sustituidas por las ya citadas de Sebastián Santos, que eran consideradas de mayor valor artístico. Según el estudioso jerezano Antonio de la Rosa Mateos, la antigua imagen de San Juan Evangelista que procesionaba en el misterio era obra asimismo de Tomás Chaveli (1952) y fue vendida por 3.000 pesetas a la Cofradía de las Tres Caídas de Arcos de la Frontera (Cádiz), donde en nuestros días se conserva tras haber sido restaurada por Manuel Galán Barroso.

La talla completa de San Juan responde en su movimiento y morfologia a la situación que ocupa denSan Juan (Paso de Misterio de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén)tro del paso. La figura adelanta suavemente el pie derecho inclinando suavemente el leño hacia adelante. El brazo derecho se alza y el izquierdo se desplaza junto con la pierna logrando un efecto de gran dinamismo. En la cabeza, de gran realismo y aire romántico podemos querer un espléndido estudio de los cabellos, los mechones sueltos armonizan el conjunto con gran naturalidad. El rostro de expresivo ademán y clara referencia a modelo vivo está detallado en detalles: los ojos de acentuada mirada, la nariz fuerte, la boNiño (Paso de Misterio de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén)ca muy sugerente y de labios entreabiertos y el suave vello pintado en el labio superiory mentón nos recuerda que estamos frente a un hombre muy joven. La mano y brazo derecho están muy estudiados del natural, asi como el resto de la figura desnuda con un sudario. la encarnación es de tonos tostados.

El niño más pequeño alza su brazo derecho en dichoso movimiento, mientras que eleva su rostro y parece aclamar a Jesús. Las facciones de estudiada y adecuada anatomía nos indican una clara referencia a modelo vivo, posiblemente a algunos de los nietos del escultor. Ojos muy claros, nariz levemente respingona y unos labios de gran realismo configuran el rostro de esta simpática talla. Completa el conjunto la otra figura del niño que simula caminar al lado de San Juan. Consigue en este segundo pequeño un ademán de gran naturalidad. Mientras dirige su mirada a la figura de Jesús, eleva el brazo izquierdo y de manera armoniosa acerca su mano al pecho. El efecto logrado es de gran belleza y misticismo. La encarnación es de tonos rosaceos en el primero y más tostado en el segundo.

Sí realizó ToNiño (Paso de Misterio de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén)más Chaveli la imagen de la mujer que, en la actualidad, aparece arrodillada y que, en un comienzo procesionaba de pie y con un niño entre los brazos; ya en 1975 se la situó arrodillada y se le quitó de entre los brazos el niño, en tanto que dificultaba ostensiblemente la visión del Señor desde la delantera del “paso”, por lo que se le hizo un nuevo candelero, obra de José Guerra Carretero, que asimismo restauró el Señor en mil novecientos ochenta y dos. En mil novecientos noventa y cuatro se le incorporó asimismo una imagen de la ciudad de Santiago Apóstol, efectuada por Miguel Ángel Segura, y una palmera, obra ésta de Miguel Pérez Carrillo quien en mil novecientos noventa y ocho le incorporó al paso una calle por donde pasaba Cristo Rey, si bien esta solo puede ser vista desde arrLa Borriquita (Paso de Misterio de Cristo Rey en la Triunfante Entrada en Jerusalen)iba. En el año 2009, se estrenaron nuevas indumentarias de los pequeños y la mujer. En el año 2010 se procedió a la restauración del conjunto escultórico del Paso de Misterio, realizada por Agustín Pina Calle.

Viste Cristo Rey con una túnica bordada por Jesús Rosado realizada en dos mil doce. También tiene una túnica de terciopelo de Lyon, color hueso y manto también de terciopelo de Lyon en color colorado, bordado todo el borde en oro fino por María Josefa Rodríguez en 1967. El juego de potencias para la estación de penitencia y cultos solemnes de Cristo Rey fue efectuado en plata de ley sobredorada, de estilo barroco, con escudos de esmalte, en 1964 por Manuel Seco Velasco. Los escudos son: el de Jerez, el del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y el de los Antiguos Pupilos Lasalianos. También posee otras potencias de diario, realizadas en plata sobredorada por Manuel Rodríguez Pérez.

El paso es de estilo neobarroco, alumbrado por candelabros de guardabrisas. Tiene 34 puntos de luz: en cada esquina hay un candelabro con siete tulipas y en el centro de cada costado, un candelabro, con tres más. El paFrontal del Paso de Misterio de la Triunfante Entrada en Jerusalénso tiene talla de José Ovando Merino (lo empezó en 1954 y lo acabó en mil novecientos sesenta) y dorado de Manuel Daza (mil novecientos sesenta). De 1979 a 1982 se restaura el dorado del frontal del paso, trabajos efectuados nuevamente por el taller del jerezano Daza, y en la década de los 90 se acomete la restauración completa de la talla y el dorado del paso, labor efectuada en Sevilla por el taller de Manuel Calvo de Sevilla. En 1995 se retocó una parte de la talla del paso por Abelardo Buzón, cofrade de la Hermandad y descendiente de los ebanistas que efectuaron la Cruz de Guía de exactamente la misma. La canastilla tiene como motivo principal de su decoración 6 hornacinas, cuyo diseño está inspirado en la portada de la Cartuja de la Defensión jerezana (construida ésta en el siglo XVI por el jerezano Andrés de Rivera). Para estas hornaciLlamador del Paso de Misterio de la Triunfal Entrada en Jerusalénnas-capillas Tomás Chaveli realizó unas pequeñas imágenes de los 4 Evangelistas para los costados, San Juan Bautista para la trasera y la Inmaculada Concepción en el frontal. Las andas del paso de Misterio son las más anchas de Jerez midiendo 250 cms. de ancho por cuatrocientos noventa y cinco de largo y 145 de alto. Cabe reseñar que estas andas no llevan maniguetas. El llamador fue realizado en 1979 en los talleres de Villarreal y tiene una figura de un costalero arrodillado sosteniendo entre sus brazos una palma. Lleva faldones en terciopelo de Lyon rojo con broches bordados por Ildefonso Jiménez en 1999. Estos faldones fueron estrenados en noviembre de 1999 en la procesión del cincuentenario de la Fraternidad. En 1998 se procedió al restaurado y plateado del llamador del paso de Misterio al cargo del conjunto joven de la Fraternidad.

Paso de Misterio

Representa la entrada a Jerusalén. Don Tomás Chaveli Gilbert, hijo de Ramón Chaveli Carreres, esculpe la imagen de Cristo Rey en 1950, que fue Cristo Rey en su entrada triunfal de Jerusalén en la fiesta de San José de ese año. En 1951 hizo su primera salida procesional y fue restaurado por José Guerra Carretero en 1982, corrigiendo su mirada y reencarnándolo. El tronco de Cristo lo lleva erguido, las piernas se balancean y casi tocan el suelo, lo cual es bastante lógico si pensamos que es una imagen alta. El rostro de Jesús es significativo, mostrando una leve sonrisa, apenas visible. La imagen de Cristo no está articulada. La solución es que se ha trazado una mitad superior del cuerpo, que puede encajarse en otra mitad inferior del cuerpo, con las piernas erguidas para la exposición al culto, o en una segunda parte inferior del cuerpo con postura de conducción. Destacamos el pelo de esta imagen, tallado con candados ondulados, de ancestros típicos chavelinos, que recuerda también el momento barroco que vivió con intensidad este imaginero y su padre. Tomás Chaveli también esculpió las imágenes de la mujer que aparece alabando a Cristo y a las dos niñas. El semblante ufano, no exento de hieratismo al recrearse como Cristo Rey o Majestad, presenta las cejas en forma de arco, el ojCristo Rey a su entrada triunfal en Jerusalén, las cejas pintadas, la nariz recta y alargada y los labios cerrados. Cabello y barba, divididos en dos aguas, han sido tratados con guedejas finas y onduladas. La mano izquierda de Jesús sostiene las riendas del asno, que va acompañado de una mano más pequeña, mientras que la mano derecha se manifiesta en una actitud de bendición a las personas que lo aclaman. El hombre, con carnívoros ruborizados, aparece cubierto con túnica blanca y chal de terciopelo rojo, con bordado dorado. El pequeño pueblo fue restaurado por Agustín Pina Calle en 2010.

En el Pasaje del Misterio de la Entrada Triunfal a la Iglesia del Misterio se procesiona también una imagen de San Juan Evangelista, realizada por el escultor sevillano Sebastián Santos, 1.De 66 metros de altura, realizada en 1967, que lleva una túnica de terciopelo verde bordada en oro, así como dos niños que, con palmas y ramas de olivo, aclaman a Cristo, ambos tallados también de Sebas. Estas últimas imágenes citadas (el San Juan y los dos niños) también habían sido realizadas por Tomás Chaveli, en 1951 y 1957, respectivamente, pero fueron sustituidas por las ya citadas por Sebastián Santos, consideradas de mayor valor artístico. De acuerdo con el investigador jerezano Antonio de la Rosa Mateos, la antigua imagen de San Pedro de la Rosa Mateos. La procesión de Juan Evangelista en misterio fue también obra de Tomás Chaveli (1952) y se vendió por 3.000 pesetas a la Cofradía de las Tres Cataratas de Arcos de la Frontera (Cádiz), donde actualmente se conserva tras ser restaurada por Manuel Gallardo Barroso.

La escultura completa de San Juan responde en su movimiento y morfología a la situación ocupada por el denSt. Juan (Paso del Misterio de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén) paso a paso. La figura sobrepasa suavemente el pie derecho al inclinar suavemente el tronco hacia delante. El brazo derecho está levantado y el izquierdo se mueve junto con la pierna, consiguiendo un efecto dinámico. En la cabeza, de gran realismo y aire romántico podemos apreciar un magnífico estudio del cabello, los mechones sueltos armonizan el conjunto con gran naturalidad. El rostro del gesto expresivo y la clara referencia al modelo viviente se detalla en detalle: los ojos de mirada acentuada, la nariz fuerte, el boChild (Pasaje del Misterio de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén) es muy sugerente y con los labios abiertos y el pelo suave pintado en el labio superior y la barbilla nos recuerda que estamos ante un hombre muy joven. La mano derecha y el brazo derecho son cuidadosamente estudiados desde lo natural, así como el resto de la figura desnuda con una mortaja. la encarnación es de tonos tostados.

También te puede interesar...  Hermandad del Transporte – Jerez [Historia, imágenes y pasos]

El niño más pequeño levanta su brazo derecho con un movimiento alegre mientras levanta su rostro y parece alegrar a Jesús. Las facciones de anatomía estudiada y correcta indican una clara referencia al modelo vivo, posiblemente algunos de los nietos del escultor. Ojos muy claros, una nariz ligeramente volteada y unos labios muy realistas conforman la cara de este bonito tamaño. El conjunto se completa con la otra figura del niño que simula caminar junto a San Juan. Entra en este segundo niño un gesto de gran naturalidad. Al dirigir su mirada hacia la figura de Jesús, levanta el brazo izquierdo y lleva armoniosamente la mano al pecho. El efecto logrado es de gran belleza y misticismo. La encarnación está en tonos

Paso de Palio

Sebastián Santos Rojas fue el autor en el año de mil novecientos sesenta y dos de la imagen de Nuestra Señora de la Estrella, imagen de candelero para vestir, efectuada en ciprés, de uno con sesenta y ocho metros de altura, que fue bendecida el 27 de mayo de mil novecientos sesenta y dos por el Rvdmo. Sr, Obispo Vicario, don José María Cirarda Lachiondo. Esta Virgen de la Estrella, que había sido efectuada por cuenta propia, responde a un modelo de retrato ideRostro de Nuestra Señora de la Estrellaalizado de la hija del escultor, Pilar, que había ingresado en el Convento de clausura de las Carmelitas. La talla es bellísima y puede con perfección anotarse como neobarroca. Corrección de dibujo y modelado son las notas predominantes de la estructura del semblante. Refleja a un Virgen joven, no niña, precisamente, mas desde luego, idealizada en su juventud, sostiene la cabeza erguida y dirige la afligida mirada cara el frente. La expresión de su rostro es de un dolor intenso, pero no desfigura los rasgos fisionómicos en un rictus amargo, sino se mantiene el ademán contenido, como si la Virgen llorara suavemente, sin exagerar el dramatismo de la Dolorosa. Destacan los ojos de gran realismo que dirigen la mirada al frente y tenuemente a la izquierda. Bajo un ceño con fuerza contraído en señal de dolor se hallan unos expresivos ojos de cristal, profundos e inmensos, con las pestañitas postizas en los párpados superiores y finamente pinceladas en los inferiores. El artista cuidaba en especial la predisposición de las pupilas; para esto usaba la técnica de fijación de los óvalos de cristal a base de cera (materia que facilita dicha operación y que a veces dejaba una corrección, incluso una vez encolada y pegada la mascarilla). Lleva 3 lágrimas de cristal, dos en la mejilla derecha y una en la izquierda. El perfil es afilado, la nariz es recta y larga sin exageraciones hebraicas, y los labios están levemente entreabiertos, como emitiendo un suspiro o un quejido, mostrando meridianamente la dentadura tallada. Como es habitual en su autor, presenta un imNuestra Señora de la Estrellapecable trabajo en la pálida policromía, con los pómulos y las cuencas orbitales enrojecidos como consecuencia del lloro. Las manos son finas, alargadas y expresivas. Aparecen extendidas, portando un pañuelo en la derecha y un rosario en la izquierda. Para finalizar, hay que hacer notar que la encarnadura de la Virgen de la Estrella es de tono oscuro, dando un aspecto moreno al rostro. Con esta clase de encarnadura, el artista volvió a evadirse un tanto de la realidad, atroz y desgarradora, del drama de la Dolorosa. La anatomía en su conjunto presenta unos caracteres diferentes de las DoCorona de Nuestra Señora de la Estrellalorosas del periodo medio (1951-mil novecientos sesenta y cinco) de la producción del autor. El óvalo facial redondedado nos recuerda a la Soledad de Palomares (Trebujena, Cádiz). Es una de las últimas dolorosas de esta etapa y sin duda se puede situar entre las más logradas. La esposa del escultor manifesto su deseo, a la vista del resultado conseguido en esta obra, de que fuera para alguna Fraternidad de Sevilla. La imagen fue adquirida por la Hermandad de la Triunfante Entrada de Cristo Rey en Jerusalén de Jerez. Siendo talla de bastidor, tiene un candelero interno de estructura cónica y base ovalada. La imagen está firmada: en la espalda de la misma tiene grabado: “S.Santos” y una cruz. Antonio Castrillo Lastrucci acostumbraba a colocar cinco lágrimas a sus Dolorosas, con el objeto de representar una pena honda, un lloro copioso y de esta forma, atraer la atención del espectador cara el drama íntimo que sufre la Madre de Dios. Sebastián Beatos Rojas, que tenía la costumbre de poner 7 lágrimas a sus Dolorosas, en esta imagen mariana de Nuestra Señora de la Estrella puso cinco, quizá dejándose influir por el estilo de Castrillo Lastrucci.

Hay que hacer mención especial a la Corona de salida de Nuestra Señora de la Estrella, que es de estilo barroco, de plata de ley sobredorada del año mil novecientos sesenta y cuatro y obra de Manuel Seco Velasco. Es corona cerrada y con un cesto decorado con seis escudos de esmaltes: el de la Fraternidad, el de Instituto de la Salle (Signum Fidei), el de los Viejos Pupilos (Indivisa Manent), el de la urbe de Jerez, el de S.S.Juan XXIII (cuando se bendijo la imagen era el pontífice reinante) y el de S.S.Pablo VI (quien ocupaba el solio pontificio cuando se bendijo la corona). Su peso es de dos mil quinientos gramos. La plata y los honorarios del orfebre fueron aportados basándonos en infinidad de pequeñas donaciones realizadas por hermanos de la Cofradía y lasalianos de la Ciudad. Fue restaurada en el año dos mil tres.

El manto de salida bordado en oro para la Virgen de la Estrella fue efectuado en 2012 por el bordador ecijano Jesús Rosado. Se trata de un mantón de salida con profusión de bordado, diseñado por Rafael Rueda, un cordobés estudioso del trabajo de Rodríguez Ojeda y que también colaboró con la hermandad del Entristezco en el trabajo que ejecutó entre dos mil once y 2013 José Ramón Paleteiro de pasado y restauración del manto de esta dolorosa. Por consiguiente, el diseño plasmado en hilo de oro tejido en múltiples formas y estilos tiene aires juanmanuelinos por convicción estética del autor del dibujo y por continuar con la linea del resto del palio, que comenzó a bordar Esperanza Elena Costoso, con claras influencias del genio hispalense, y lo siguió en sus caídas por Rosario Santano en Jerez en cuando a la terminación de las bambalinas y techo de palio, este último bajo diseño del cofrade lasaliano Miguel Pérez Carrillo.

El mantón precedente se hallaba sin bordar y era de terciopelo azul de Lyon (estrenando su último terciopelo en mil novecientos noventa y ocho). En el dos mil ocho fue bordado la parte frontal de otro manto para cultos por Ildefonso Jiménez. En la SeMano izquierda de Nuestra Señora de la Estrellamana Santa de 1997 estrena una toca sobremanto, bordada en oro sobre malla, obra de Ildefonso Jiménez. La saya de la Virgen es de tisú de plata bordada con hilos de oro y sedas, obra de EsperanSaya de Nuestra Señora de la Estrellaza Elena Costoso, de muy original diseño, efectuada en 1973. En el 2008, estrenó otra saya, bordada, sobre terciopelo color burdeos, obra de Ildefonso Jiménez y en 2009, otra para cultos, bordada sobre terciopelo celeste por Jesús Rosado. Nuestra Señora de la Estrella luce además la cruz pectoral que donara el Excmo. y Rvdmo. Sr. Don Rafael Bellido Caro, Primer Obispo de Asidonia-Jerez, como la Medalla de Oro de la urbe de Jerez de la Frontera en su día concedida por el Excmo. Ayuntamiento al Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, condecoración que los propios Hermanos de La Salle quisieron que la Virgen luciera.

El paso es de estilo neobarroco. En cuestión de orfebrería, todo el conjunto del paso: ánforas (de mil novecientos setenta y tres), varales (también de 1969), candelabros de cola (de mil novecientos setenta, con 24 puntos de luz, los dos), respiraderos (de 1969), etc. son obra de Talleres Viuda de Villarreal efectuados entre mil novecientos sesenta y nueve y mil novecientos setenta y tres. En 1989 se adquiere la presente candelería, de noventa y dos puntos de luz, realizada también en el taller de Viuda de Villarreal. Todo en plata cofradiera salvo la imagen adora y la gloria del techo del palio, que son de plata de ley. Los respiraderos, por su poco relieve y composición semejan de encaje; unas planchas, en forma de balda los dividen en varias partes iguales. El respiradero delantero queda dividido en tres partes. La una parte del centro la ocupa casi por completo un medallón; está enmarcado por una cartela dorada. En el interior y en bajoImagen Adora del paso de palio de Nuestra Señora de la Estrellarrelieve se representa la Entrada Triunfal en Jerusalén. La peana de la Virgen se estrenó el año de la primera salida, en mil novecientos sesenta y nueve. Sentados en la parte delantera de la peana hay dos puttis con un violetero cada uno de ellos. Los varales están plenamente repujados: tres macollas los dividen en 4 partes; la macolla central es pieza de mucho relieve y de complicada silueta. La imagen adora representa a San Juan Bautista de la Salle, creador del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Está sentado, tiene un niño a cada lado y sobre las rodillas un libroabierto. Se labró en el año 1971, también en el TaDetalle del centro del respiradero delantero del Paso de Palio de Nuestra Señora de la Estrella: En el interior y en bajorrelieve se representa la Entrada Triunfal en Jerusalénller de Viuda de Villarreal. En el año mil novecientos ochenta y nueve se le puso una peana pero alta y en ella se depositó una reliquia “Ex- Ossibus” del propio San Juan Bautista de la Salle. Como se ha citado, la imagen es de plata de ley. En el año dos mil once se estrenó el llamador, según diseño de Miguel Angel Segura y donación de Alfonso Téllez. El anterior llamador era de estilo renacentista, representa a un dragón y fue estrenado el año 1970. En mil novecientos noventa y nueve se procedió a la restauración de varales y respiraderos y en el dos mil uno, los candelabros de cola y la peana por Orfebrería de José Jiménez, de Sevilla. En el 2007 fueron restaurados y plateados de nuevo los varales por Ildefonso Oñate, a los que se les creo un interior nuevo.

El palio es de terciopelo de Lyon, de color azul. El palio se empezó a bordar en el año 1976 y se acabó en la Cuaresma del 1987. Las caídas delantera y trasera por su parte externa fueron diseñadas y bordadas en el taller de Esperanza Elena Caro, en base al diseño efectuado en el propio taller. Está bordado con hilos de oro, plata y apliques de nácar para las azucenas que están en las jarras de las caídas del palio. El bordado del exterior de las caídas laterales concluyó en Jerez, primero al cargo de las hermanas Martín Cruz, y después en su mayor parte al cargo de Encarnación López Estévez y Rosario Santano González. Estas ultimas bordaron, en hilo de oro, hilo de plata, pedrería y nácar sobre terciopelo azul de Lyon, el techo del palio, las caídTecho de palio del paso de Nuestra Señora de la Estrellaas laterales y la parte interior de las 4 caídas; el diseño del interior de las caídas fue hecho por Miguel Pérez Carrillo, entonces maestresala de la Hermandad. En la gloria se representa a la Virgen de la Estrella, patrona del Instituto Lasaliano. Como se ha dicho previamente es de plata de ley y se repujó en el año 1978 por los talleres de Viuda de Villarreal y restaurada en el año dos mil tres. La imagen de la gloria está en el centro de un rosetón curvilíneo que recuerda el trabajo de los alarifes musulmanes y a este lo rodea otro rosetón hecho de roleos calados y rematados por hojas de acanto. Otros roleos con formas más dispares rellenan las 4 esquinas. El conjunto nos puede rememorar múltiples aspectos de las artes ornamentales del próximo oriente. Creo que el mériDetalle del bordado del faldón delantero del paso de palio de Nuestra Señora de la Estrellato de este techo está en que, con poquísimos elementos, es capaz de sugerir muchas exóticas ideas. Los faldones son de terciopelo azul.

En el faldón frontal delantero lleva bordada una cartela con hilos de oro, rematada por una corona real, y en su interior están los escudos de los Antiguos Pupilos Lasalianos y el de Jerez. Fue bordada esta cartela por Encarnación López y Rosario Santano. Más tarde pasados a nuevo terciopelo y enriquecido con bordados en las esquinas del mismo por Ildefonso Jiménez en mil novecientos noventa y nueve. También en mil novecientos noventa y nueve estrenó una nueva mesa para el paso de Palio.

El escudo

Está compuesto por el anagrama de María en el centro – simbolizando la devoción a la Santísima Virgen María – y sobre éste, una estrella de 5 puntas (escudo del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, simbolizando la fe y vinculación con el mismo). Rodeando el anagrama y prácticamente tocando a la estrella, 2 palmas que se cruzan en la parte inferior – simbolizando el Misterio de la Entrada Triunfante de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén – en forma de óvalo y rematado con corona real – simbolizando la realeza de Cristo-. Fue Enrique Hernández el creador del diseño de este escudo.
Valora este post!
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *