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El templo

Convento de los Progenitores Capuchinos. Los Capuchinos llegaron a Jerez en 1661. Su Iglesia se levantó en el siglo XVIII sobre otra anAzulejo del Muy santo Cristo de la Defensión (Convento de los Padres Capuchinos)terior en el sitio en que el día de hoy se halla a la salida de Jerez, camino de Sevilla.

La presente, moderna y lumínica, construida con las nuevas normas litúrgicas, es obra del arquitecto hispalense Gómez Millán, quién la dotó de un equilibrio entre una estructura arquitectónica moderna y un espacio interior que facilita el recogimiento.

Paso de misterio

El Muy santo Cristo de la Defensión es obra del imaginero valenciano José Esteve y Bonet. El mérito de la efigie se encuentra en que simboliza con insuperable acierto el sentido teológico de su cruSantísimo Cristo de la Defensióncifixión. El imaginero nació en Valencia en 1741 y murió en 1802 en esa ciudad. Estudió en la urbe del Turia con el pintor José Vergara, mejorando y ampliando sus conocimientos en la Real Academia de San Fernando de Madrid. Carlos IV le dio el titulo de escultor de cámara.

Fue nuestro escultor hombre que amó las enseñanzas clásicas, poniéndose así de manifiesto en su Cristo jerezano. Es un Cristo neoclásico, no solo por la data de ejecución, sino más bien además de esto por la composición y técnica empleadas. Tiene un rostro sereno, de rasgos finos y apolíneos, prácticamente helenos, boca entreabierta, con la cabeza inclinada sobre el hombro derecho, en ineSantísimo Cristo de la Defensiónquívoca actitud inerme. No lleva corona de espinas, ni potencias tampoco, lo que contribuye a destacar la perfección de la cabeza y la hermosura de los pelos, tratados con una perfección extraordinaria, a base de largas crenchas rizadas, resbalando en el lado derecho de la imagen, exactamente en el punto en el que Cristo inclina su cabeza. Hay una enorme serenidad en este Crucificado y esto se debe a que Esteve había sido discípulo de los hermanos Ignacio y José Vergara, creadores en Valencia de una Academia de Hermosas Artes. Además, los Vergara defendían las enseñanzas de las reglas tradicionales, siendo, precisaMano izquierda del Muy santo Cristo de la Defensiónmente clasicismo lo que exuda este Cristo. Nuestro artista ingresó, más tarde, en el taller de Francisco Esteve, donde adquirió una fuerte personalidad, llegando a ser el primer oficial en el taller de su profesor. Cuando comenzó a trabajar por su cuenta, en 1764, se afianzó su quehacer artístico, siendo tan grande su fama que mandó imágenes a Buenos Aires, Filipinas y Francia. En 1790 fue nombrado escultor de Cámara honorario.

La talla de este Crucificado de la Defensión responde, por tanto, a estas premisas que vemos. La anatomía es imponente y sosiega, siendo la talla de tamaño natural bien cumPaño de pureza del Muy santo Cristo de la Defensiónplido (uno con ochenta centímetros). Está adherido a la Cruz por 4 clavos y supedáneo, con lo que su contemplación nos sugiere otra obra, esta vez pictórica: El Cristo de San Plácido del excelente Velázquez. El paño de pureza forma un lazo en el costado derecho, siendo de pliegues fáciles. La iconografía barroca andaluza, resurge en este Cristo y procede de las revelaciones de Santa Brígida, como de las recomendaciones de ciertos teóricos de la pintura, como Francisco Pacheco, que contribuyeron a favorecer la resurrección de esta vieja iconografía, está más acosPaso del Santísimo Cristo de la Defensióntumbrada a contemplar procesionalmente un Crucificado de tres clavos que uno de cuatro. Tal vez los 3 clavos semejan más “barrocos”. En la Defensión, Esteve hizo gala de conocer bien la iconografía y, por esta razón, en su sentir tradicional, colocó cuatro clavos al Cristo. En las rodillas de la talla se mostró realista, pues aparecen desgarradas y magulladas. La herida del costado, abierta por la lanzada, está tallada, no solo policromada, sino efectuada con la gubia. Las manos y los pies revelan a un consumado conocedor de la anatomía humana. Desde el punto de vista médico, los clavos han producido una contusión en manos y pies que aparece reflejada con un realismo impactante. Este Crucificado corresponde a la fase de capacitación definitiva de este imaginero valenciano, adornado con las esencias de saCanastilla frontal del paso del Muy santo Cristo de la Defensiónbor popular y castizo, sin asomo de chabacanería ni de pedantería, sino con una natural aristocracia, cachazuda y sentenciosa.

Es un Cristo que irradia equilibrio porque las ideas artísticas de Esteve ya se han sosegado, alcanzando y culminando la perfección de su técnica, que se nos ofrece en esta talla depurada y exquisita. Es un Crucificado de una gran elegancia y de una fuerza plástica que consigue conmover al espectador, pese a su clasicismo en las notas que ya hemos señalado. En esta talla, Esteve logró conjugar los postulados neoclásicos imperantes en su temporada con un mutismo sereno y callado, evitando las estridencias que se alcanzaron en los momenCartela del paso del Santísimo Cristo de la Defensióntos más impetuosos del barroco, reuniendo con estas características, una nota emotiva, de sublime emotividad, afirmaríamos, que logra impactar al pueblo, resultando, a su paso, imponente y deslumbrante. Fue restaurado en 1996 por Enrique Ortega Ortega y Rosa Cabello Ramírez. La Cruz es arbórea y no tiene casquetes ni adornos de ningún tipo. La talló Francisco Pinto.

El paso de Misterio es una obra barroca, de estilo hispalense, esculpida por el tallista jerezano Antonio Martin Fernández, que lo empezó en 1982 y salió por primera vez en el año 1983. Los respiraderos, la canastilla y portahachones están efectuados en madera de cedro con una fantástica talla y acabado en su color y las hojas de acanto, que ocupan una gran parte de la superficie, se entrecruzan, superponen y acaban en unas volutas con muchísimo relieve. Manuel de los Ríos Navarro comenzó a labrar la plata en mil novecientos noventa y uno realizando 2 faroles de orfebrería puestos encima de la mesa de paso, en el frontal del mismo, y los primeros 4 apliques de cartelas, en bajorrelieve, de plata repujada y esculpida, las del frontal del paso y que tienen como motivos la Coronación de Espinas y la Flagelación, entre otros El año 2000 estrenó las 4 cartelas traseras, que representan otros instantes de la Pasión, específicamente, la Oración en el Huerto de Getsemaní, el Prendimiento de Jesús, Jesús Caído bajo el peso de la Cruz y la Crucifixión. Estas últimas cartelas son obra de Orfebrería Andaluza. En el 2001 fueron colocadas la de los laterales del paso, 2 a 2, así como otros 6 faroles que se ubicaron encima de la mesa del paso, 4 en los laterales y 2 en la trasera.

Las Figuras situadas bajo los portahachones han sido realizadas por el imaginero hispalense Miguel Bejarano con detalles en plata de ley confeccionadas por el orfebre de exactamente la misma localidad Jesús Domínguez, estrenándose en la Semana Santa del 2004. Las imágenes son: San Francisco, Co-Titular de la Fraternidad siendo sus atributos: aureola y cruz arbórea; San Bruno, Co-Titular de la Fraternidad con sus atributos: aureola, mitra (está en el suelo puesto que rechazó ser obispo) y cráneo en la mano izquierda, que representa la dicotomía entre la vida y la muerte; Santurrón Domingo con Aureola más Banderola con el escudo franciscano y estrella en la frente que representa la sabiduría y el Beato Diego José de Cádiz, con un Simpecado con una pintura de la Divina Pastora. Gran apóstol que predicó novenas al Cristo.

En el año 2005 se estrenaron los apliques en plata de ley que adornan la talla de los portahachones realizados por el orfebre sevillano Jesús Domínguez. Como curiosidad, resaltar que entre los cuatro, cuentan con más de 1.000 remaches para fijar las distintas piezas y que ninguno de los platos son iguales. Poco a poco se comienza a atisbar la terminación definitiva del paso. 2 grandes estrenos se presentaron en el año dos mil seis. El primero es la realización de los 8 faroles sobremesa en plata de ley por el orfebre sevillano Jesús Domínguez, con la peculiaridad de que ningún farol tiene el mismo dibujo. El segundo gran estreno es el llamador. Representa un demonio alado (inspirado de los existentes en el retablo de San Miguel) caído en el suelo sobre llamas y un Arcángel le golpea con la cruz en la cabeza. Representa la victoria del bien sobre el mal y esta realizado en bronce plateado. En el año 2007 se estrenó el portentoso relicario efectuado en plata de ley y marfil con las reliquias del Lignum Crucis, San Francisco de Asís y San Bruno.

Las dimensiones de sus andas son de doscientos veinticinco cms. de ancho por 340 de largo y 165 de alto. Lleva en su delantera una imagen adora del cartujo San Bruno por su vinculación con esa comunidad.

Paso de palio

La actual imagen de María Santísima de la O bien es obra del hispalense Luis Álvarez Duarte; fue bendecida el día dieciocho de diciembre del año mil novecientos setenta y uno en la Iglesia de la Compañía de María, por el entonces Prelados ViMaría Muy santa de la Ocario Monseñor Juan Antonio del Val Gallo, siendo padrinos el entonces ministro del Ejército, Juan Castañón de Mena y su esposa, Amalia Fariñas, representados en el Acto por el Gobernador de la provincia de Cádiz y su esposa. Esta imagen salió procesionalmente en los años mil novecientos setenta y dos y mil novecientos setenta y tres. Cuando se bendijo el nuevo templo, el paso de palio debió dejar de salir, volviéndolo a hacer desde 1993.

Es una Virgen muy hermosa, de carnación nacarada y sonrosada, de facciones grandes y preciosas, que expresa con un ademán una honda tristeza y, con el dinamisMaría Santísima de la Omo de sus manos, una interrogación palpante. Por norma general, responde al modelo de Dolorosa que en sus días tallara, tanto en Jerez como en Sevilla, el escultor Antonio Castillo Lastrucci. Se trata de una imagen mariana de candelero para vestir y que irradia ese dolor sereno, propio de la Corredentora, que no llega a quebrar del todo sus fuerzas anímicas, sin que, por ello, deje de ser intenso. Su neobarroquismo es patente.

Anterior a esta talla de Dolorosa, hubo una primitiva, realizada por Tomás Chaveli en 1955 y bendecida en la Cuaresma del cincuenta y ocho, el día seis de Marzo. El paso de palio salió por vez primera en la Semana Santa de 1967 y pero la Dolorosa que iba en él no era la de Chaveli, sino más bien una imagen vieja y de mucha caPaso de Palio de María Santísima de la Olidad que los Capuchinos tenían en depósito. Solo tenía un inconveniente, su escaso tamaño para un paso de palio. Fue entonces cuando se encargó en 1971 al escultor sevillano Luis Álvarez Duarte la realización de la imagen actual.

La nueva saya está bordada en oro fino sobre terciopelo granate por Ildefonso Jiménez, que fue estrenada el dieciocho de diciembre de mil novecientos noventa y cuatro (día de su besamanos). Se completa con la cinturilla, que va tejida sobre malla, muy rica, y sus mangas. La antigua falda de la Virgen, de terciopelo, fue bordada por las Esclavas del Santísimo en mil novecientos ochenta y nueve, teCorona de María Santísima de la Oniendo pasados los bordados de un terno del matador Currillo y fue costeada por jefes y oficiales del Ejército de Tierra, siendo bendecida en febrero de 1989. En el año dos mil diez, estrena falda bordada por Antonio Villar, conforme diseño de Fray Ricardo de Córdoba. En el año dos mil once, estrena mantón y saya de camarín, realizados por David Calleja.

El mantón, de terciopelo azul sin bordar, está rematado por una laboriosa blonda de hilos de oro. La Virgen lleva un tocado del siglo XVIII, que se lo regalo hace dos años el monje hispalense Antonio Ruiz de Castroviejo. En el 2002 estrena toca sobremanto realizada en los talleres de Ildefonso Jiménez, de JeSaya de María Santísima de la Orez.

En lo que se refiere a las joyas, hay que destacar la Cruz pectoral que lleva la imagen (la llevó por vez primera en 1995) que fue cedida en su última visita al Convento de los PP. Capuchinos por el Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Monseñor Mario Terraferri. Abajo lleva otra Cruz en refulgentes, en la cinturilla, cedida por una hermana que la llevó en su casamiento y varias joyas que luce son todas de múltiples hermanas devotas. También tiene el fajín militar de Teniente General del Ejército, que fue cedido por el Tte. General Juan Castañón de Mena, con dos condecoraciones, una es de la Encomienda de Fernando III el Santurrón, que fue cedida por la señoCaidas frontales del palio del paso de María Muy santa de la Ora Doña María Fernanda Gutiérrez de Escribano y la otra es la que le cedieron hace cierto tiempo los militares a Francisco Gómez. La corona es obra de los talleres de la Viuda de Villarreal. Es de plata de ley. En el frente del cesto hay una capilla que acoge a una bella Inmaculada. Del cesto salen 3 imperiales y entre ellos unos angelitos, que de la misma manera que la Inmaculada no están sobredorados. Tampoco lo están las alas de los querubes que hay en la racha, y las cabezas son de marfil.

El paso es de diseño del sevillano Antonio Dubé de Luque. Lleva imagen adora de Nuestra Señora de los Ángeles tallada en marfil, de este modo coNuestra Señora de los Ángeles, imagen venera del Paso de Palio de María Santísima de la Omo varios relicarios: 2 laterales (uno lleva la reliquia del beato Fray Diego, que fue capuchino, y el otro lleva reliquias de varios santurrones de la Orden: San Francisco, San Félix de Cantilicio….. Estos relicarios estuvieron en el viejo convento de Jerez) y una reliquia central, al fondo, del santo Juan Grande, patrón de la Diócesis (sustituido en 1995, por la celebración del 200 aniversario del traslado del Cristo a Jerez, por una reliquia de San Bruno, que anteriormente procesionaba en el paso de Misterio).

Los respiraderos son de malla y bordados y se rematan en un moldurón de plata cofradiera y este tiene esculpidos unos adornos geométricos, que recuerdan mucho los recursos ornamentales de los arquitectos neogóticos. El cincelado del moldurón queda interrumpido por unas cabezas de ángeles, y en los centros, por unos medallones que están rodeados de unos adornos barrocos; y todo, sostenido por 2 angelitos desnudos. Dentro de los medallones, y en suave bajorrelieve, se representan a la Divina Pastora, que está en el frente y a la Virgen de la Merced y a San Dionisio (Patronos de la Ciudad), en los costados. Entre mil novecientos noventa y uno y mil novecientos noventa y cuatro el orfebre Manuel De los Ríos Navarro le dio al antiguo moldurón el aspecto actual. Los faldones son de terciopelo morado.

Lleva 80 puntos de luz en su candelería efectuada entre 1960 y 1976: Parte de esta candelería, 48 piezas, es de los Hermanos Angulo, de serie y derretidas entre mil novecientos sesenta y 1961, y las restantes fueron repujadas en el taller de la Viuda de Villarreal entre mil novecientos setenta y mil novecientos setenta y seis. La peana está repujada y cincelada también en el Taller de Viuda de Villarreal entre 1970 y mil novecientos setenta y seis. Manuel de los Ríos Navarro restauró entre 1991 y 1994 los varales, añadiéndoles en la macolla central una capilla, acabando exactamente los mismos en unos capiteles que aguantan la moldura-entablamiento del palio. El trabajo original fue efectuado entre mil novecientos sesenta y nueve y mil novecientos setenta por Juan Landa López. Las bases de los mismos recuerdan, por los roleos que las enriquecen, los varales que diseñó su padre para el paso de palio de la Hermandad de la Coronación de Espinas. Este paso, siendo de cajón, no lleva candelabros de cola. Lleva cuatro faroles (con 4 puntos de luz). Hoy en día procesiona con 4 faroles, cedidos para la Estación de Penitencia del Martes Beato por la Fraternidad del Cautivo de Chipiona. Las jarras son dieciséis, repujadas y cinceladas. En 1998 estrenó las jarras entrevarales obra de los talleres de orfebrería San Francisco de Sanlúcar de Barrameda.

El palio se conoce como de cajón, de terciopelo morado. Las caídas y el techo están sin bordar. Las caídas se rematan con unos flecos larguísimos y unas borlas de oro y seda. La moldura-entablamiento del palio es del orfebre Manuel de los Ríos Navarro realizada entre 1991 y mil novecientos noventa y cuatro. En el año 2010, presenta las caidas delanteras del paso de Palio, bordadas por el cordobés Antonio Villar. En el año dos mil once, se concluye el bordado de las bambalinas laterales y trasera, tambien por Antonio Villar, conforme diseño de Fray Ricardo de Córdoba.

En el 2001, se procedió a la restauración de la candelería, baquetón y crestería del Paso de Palio, por Antonio García Falla.

Escudo

Una gran áncora, timbrada con una corona real, es la base del escudo de esta fraternidad. Del arganeo (argolla que está al comienzo de la caña o mástil) del Escudo de la Hermandad del Cristo de la Defensiónáncora del escudo de la Defensión surge un cordón, el cordón franciscano, que traza unas cocas al aire y se entrelaza con los demás elementos del escudo. Bajo la cruz, del áncora, hay un círculo que se apoya en dos óvalos y Cruz Paté. En el primer óvalo se representa el escudo de los capuchinos (sobre una cruz hay 2 brazos, el que tiene la mano en la parte izquierda de la cruz y está desnudo, es el de Cristo, el otro tiene la mano en la parte derecha y está cubierto con la manga de un sayal, este brazo es el de la ciudad de San Francisco). Y en el segundo óvalo está la cruz de Santiago (Capuchinos pertenece a la parroquia de Santiago).

El escudo actual tiene una pequeña diferencia con el que está bordado en el estandarte de la fraternidad. Cuando se comenzó el proyecto de Iglesia de Capuchinos, por indicación del arzobispado, lo que se proyectó fue una parroquia (la actual capilla de la hermandad se construyó como capilla bautismal y tuvo una pila enorme, de una sola pieza). La idea era un templo parroquial para el que se pretendía conseguir el título de Basílica y dedicársela a San Antonio de Padua. Ahora sabemos que todo quedó en proyecto y la Iglesia de Capuchinos es un templo conventual. Y de esta idea o bien deseo queda un testimonio: el escudo que está bordado en el estandarte de la hermandad tiene un medallón, en la unión de la caña del áncora con los brazos, y en él está la imagen de San Antonio de Padua.

Historia

La Cofradía se creó en 1957 por un conjunto de jóvenes, en las primitivas sedes de la Congregación Capuchina. Fueron aproImpresionante estampa del Stmo. Cristo de la Defensión a su paso por la Calle Consistorio a la altura del Ayuntamientobadas sus primeras Reglas por el Arzobispado hispalense el 6 de julio de mil novecientos cincuenta y siete, nombrándose, al poco tiempo, su primera junta rectora y organizada. El primitivo circuito de los Capuchinos fue, anteriormente sede de los Benedictinos (1585-mil quinientos ochenta y siete), que lo cedieron a los Carmelitas (1587-mil seiscientos), con la condición de usar la advocación de San Benito. Estos últimos lo donaron a los Capuchinos, que pusieron la primera piedra de la Iglesia el doce de marzo de 1661.

Desde un inicio, la comunidad capuchina sostuvo estrechas relaciones con los frailes de San Bruno de la Cartuja jerezana. De ahí que, en 1794, al enterarse el guardián Padre Buenaventura de Cádiz del encargo que había hecho el prior de la Cartuja, fray Antonio Moreno, al escultor valenciano José Esteve Bonet, que lo era del rey Carlos IV, de una talla de la Virgen de la Defensión, titular del monasterio, ante la buena talla por él realizada el año precedente con el título de “Virgen de las Angustias” y que se hallaba en la Capilla de la Antigua, en el Claustrillo de la Cartuja jerezana, unió a la solicitud de los Cartujos la de su Orden: una talla de Jesús Crucificado, de tamaño natural, que debía salirle muy hermosa y devota, para colocarla en el coro bajo de su Iglesia, dedicada a la Purísima Concepción terminada de construir el 30 de octubre de mil seiscientos setenta y nueve, obra que había dirigido el arquitecto técnico capuchino Fray Francisco de San Clemente. El guardián suplicaba al escultor valenciano que la enviara juntamente con la de Nuestra Señora de la Defensión de los Cartujos.

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El escultor de Cámara, JoEl Stmo.Cristo de la Defensión y la imagen de Gloria de María Stma.de la O bien en el oratorio de los Padres Capuchinossé Esteve Bonet, tomó tan a pecho estos encargos desde Jerez que, en enero de mil setecientos noventa y cinco, las 2 imágenes, de forma perfecta embaladas, salían del Puerto del Grao en una nave, así como otras embarcaciones, rumbo a Cádiz. Al llegar a Cádiz, tras una recia tempestad, enfiló Guadalete arriba, hasta fondear en los Hornos de la Cartuja, embarcadero al lado de la puerta del Monasterio, el 14 de febrero de mil setecientos noventa y cinco. Los Cartujos, al desempaquetar las tallas, quedaron maravillados de su perfección y estilo. El Prior, don Nicolás de los Hoyos, procedió a su bendición, colocándose la imagen de la Virgen en el Altar Mayor y la del Cristo en el coro de los legos, sobre la verja, dándosele el título de Muy santo Cristo de la Defensión, por haber llegado juntamente con la imagen titular del Monasterio. En la Revista Religiosa dirigida por el sacerdote jerezano Miguel Muñoz Espinosa se ofrecían crónicas muy detalladas sobre la imagen del Cristo de la Defensión, su llegada a Jerez y los Solemnísimos actos que se festejaron con motivo de su traslado procesional al Convento de los monjes menores Capuchinos: El cinco de marzo de 1795, tras festejar una solemne misa, frente a la imagen del Cristo, colocado en el Altar Mayor, con un gran sermón pronunciado por Fray Buenaventura de Cádiz, y gran liturgia efectuada por los frailes cartujanos que, terminada la cual se pasó al refectorio para salir con la imagen del Muy santo Cristo en procesión a las tres de la tarde de ese día hasta llegar a la puerta exterior que da a la cruz del paseante, donde colocada la imagen sobre la parihuela prestada por la Hermandad de la Santa Veracruz le besaron los pies todos los componentes de la comunidad cartujana y emprendieron la marcha hacia Jerez, llevado las andas 24 jóvenes vestidos con túnicas moradas y cinturón de esparto. La procesión que iba encabezada del estandarte escoltado por 2 faEl Stmo.Cristo de la Defensión y la imagen de Gloria de María Stma.de la O en el oratorio de los Progenitores Capuchinosroles y gran cantidad de fieles, entraría en Jerez por la calle Medina cara la calle Lencería, Larga y Sevilla al convento capuchino, donde fue recibido con honores militares por el Regimiento nº dieciocho de España, cuya guarnición se hallaba por aquellas datas en nuestra urbe, el día de hoy establecida en Valencia. De ahí la vocación militar de la Hermandad y su hermanamiento con las Fuerzas Armadas. En esta procesión estuvieron presentes las Hermandades de las Angustias y la del Rosario de los Montañeses además de la ya citada de la Veracruz.

En mil ochocientos treinta y cinco, debido a la desamortización del por entonces jefe de Gobierno, Juan Álvarez de Mendizábal, las Ordenes religiosas fueron expulsadas de sus Conventos y los Capuchinos debieron abandonar nuestra ciudad, siendo ocupado su Convento por el Estado, transformándose en Centro de salud Provincial. La Iglesia pasó a ser de la Mitra y, con el tiempo, el Cristo de la Defensión fue puesto en una dependencia de cuyo ventanal podía ser contemplado por cuantos pasaban por el sitio, siendo muchos los devotos que asistían a rezarle. En mil novecientos cincuenta y cinco se produjo la vuelta de los Capuchinos a Jerez. La nueva Iglesia se bendijo en mil novecientos setenta y tres.

Los primeros intentos de fundación de una fraternidad en torno a la imagen del Cristo de la Defensión datan de los años finales de la década de los veinte del siglo veinte. Continuaba el Cristo en la Iglesia del viejo Convento de Capuchinos, transformado éste en Hospicio Provincial dependiente de la Diputación, y que fue esta la que negó el permiso para dicha constitución.

En 1953 se les devuelve a la Orden Capuchina su templo. Y será por año siguiente cuando se hace un nuevo intento de formar una fraternidad bajo la advocación del Cristo de la Defensión. No obstante, y a pesar del entorno muy propicio para ello, tampoco llegó a cuajar esta segunda tentativa por la negativa esta vez del propio Guardián del convento capuchino, fray Jerónimo de Málaga, que argüía en aquella ocasión “la extremada juventud” de los cofrades a cuyo esmero se debía esta iniciativa y “el hecho de que los capuchinos habiendo demolido su viejo templo, conservaran tan solo un pequeño oratorio”.

Pero no dejaron estos cofrades de sostener vivas sus aspiraciones y también ilusiones por fundar una asociación devocional en torno a este Cristo de la Defensión y 3 años mas tarde, en mil novecientos cincuenta y siete, sus sacrificios fueron retribuidos con la firma por la parte del Padre Provincial de los Capuchinos de la petición de la erección preceptiva en su iglesia de una nueva hermandad.

Francisco Fernández García Figueras, Fernando Barrera Cuñado, José María Álvarez Beigbeder, Juan Cervilla Ortiz, Vicente Floran Velaz de Medrano y el reverendo padre Emilio de la Vega Real, O bien.F.C., figuran como el conjunto de creadores que el 6 de julio de mil novecientos cincuenta y siete, elevó escrito a la Vicariato General Hispalense para formar esta Cofradía, que fue autorizada por la autoridad del Arzobispado con fecha seis de agosto de ese mismo año. El treinta de octubre de 1957 le fueron aprobados sus Estatutos.

La primera dificultad a la que debieron enfrentarse fue la carencia de adecuado templo en el que residir, puesto que el antiguo convento capuchino había sido destruido y reducido al pequeño oratorio que la orden preservaba. Y fue una de las primeras labores de la incipiente Fraternidad cooperar con la Orden en recaudar fondos para la erección de un nuevo circuito, proyecto al que se dedicaron con ahínco fomentando todo género de actos; entre ellos además de las tradicionales rifas, loterías, etcétera, el de un Pregón celebrado en el Teatro Villamarta el 12 de octubre de 1957, con el que se quería festejar sobre todo la vuelta de los Padres Capuchinos a Jerez y que contó con la presencia excepcional de la propia imagen del Cristo de la Defensión, que había sido llevado en secreto al teatro por los jóvenes cofrades.

Al mismo tiempo que se desarrollaban estas actividades, la naciente fraternidad comienza asimismo con todo entusiasmo a realizar los preparativos para su próxima y primera salida procesional. Entre ellos deben destacarse los cultos que en la Cuaresma de mil novecientos cincuenta y ocho celebró esta nueva entidad cofradiera. Siendo de todo punto imposible celebrarlos por sus reducidas dimensiones en el oratorio de los Capuchinos, se decidió tuviesen sitio en la Iglesia de la Compañía de María. De esta forma el día 6 de marzo de mil novecientos cincuenta y ocho se realiza un Vía Crucis de traslado de la imagen del Cristo desde Capuchinos hasta dicha Iglesia. Y al día siguiente se procede a la Bendición de la Imagen de la Virgen de la O, obra de Tomás Chaveli.

Su primera salida procesional tuvo lugar el 1 de abril de mil novecientos cincuenta y ocho con el Cristo de la Defensión. El Martes Beato de aquel año coincidió con el día en que a lo largo de del Dictadura del General Franco se denominaba el “Día de la Victoria”. El paso con el que sale el Cristo de la Defensión en esa primera estación de penitencia era prestado y había pertenecido a la Hermandad de la Piedad, Sobre ese antiguo paso salió en su tiempo “La Chacha del Suplicio”. Era obra este paso de los hermanos Cintado, realizado en mil novecientos veintisiete, y que la Fraternidad de la Piedad no lo utilizaba desde 1951. Este se deterioró pronto, por lo que se reemplazó por otro de madera oscurecida y de perfil recto. Los respiraderos eran muy, muy bellos, de los años veinte y comprados a la Hermandad de Jesús de las Penas de la Parroquia de San Roque, de Sevilla, siendo restaurado por el carpintero José Luis Orduña y por cofrade de la Fraternidad, Claudio Troncoso Ortega.

El recorrido de que siguió en aquel primer desfile procesional fue: Alameda Marqués de Casa Domecq, Plaza Aladro, Eguiluz, Sevilla, Beato Juan Grande, Alameda Marqués de Casa Domecq (lado derecho), Puerta Sevilla, Carrera Oficial, Plaza de la Encarnación, Refugio, Cristo de la Viga, Plaza Domecq, Acantilado, Curtidores, Plaza Peones, Carpintería Baja, Carmen, Sedería, Alfonso el Sabio, Alameda Marqués de Casa Domecq (lado derecho), Beato Juan Grande, San Juan de Dios, Sevilla, Plaza Aladro, Alameda Marqués de Casa Domecq. Esta primera salida se realizó desde el Convento de Santurrón Domingo a las siete y media de la tarde.

Se presentó de estricto estreno siendo la primera en desfilar ese Martes Santo, vistiendo sus nazarenos túnica de ruán, color morado, con cíngulo de esparto, calzando sandalias de cuero, abriendo marcha al desfile la Guarda Municipal de gran gala. En la presidencia oficial figuraban, con la Junta de Gobierno, el R.P.Superior de los Capuchinos y el R.P.Superior de los Dominicos, y tras los acólitos y turiferarios, el severo paso de caoba con la imagen del Muy santo Cristo de la Defensión iluminado por 4 cirios de color tiniebla, dando escolta de honor a la imagen soldados de infantería. Cerraba el cortejo las bandas de tambores, cornetas y música de “La Giralda” de Sevilla. Ese año además estrenaba Cruz de Guía de madera tallada y cuatro faroles de plata repujada, el guión de terciopelo de Lyon color verde bordado en oro y juego de insignias de plata repujada. El guion fue efectuado por las religiosas jerezanas del Salvador con dibujo del artista hispalense Luis Jiménez; las insignias fueron obra de los sevillanos Jiménez y Zabala, y por último, la Cruz de Guía fue efectuada por el escultor jerezano Francisco Pinto Berraquero.

Fue interés de los hermanos, sobre todo por iniciativa de uno de ellos, Vicente Floran Velaz de Medrano, que la vestimenta con la que los nazarenos procesionaron (túnica morada y cordón de esparto) fuesen una réplica de la que llevaron los “veinticuatro mozos que transportaron sobre sus hombros al Crucificado, en su histórico traslado desde el Monasterio de la Cartuja, en la ribera del Guadalete, hasta Capuchinos.

Nota a tenerse en cuenta por la relevancia que para la historia de esta hermandad tiene, es el hecho de que fuera el Muy santo Cristo de la Defensión escoltado en su primer desfile procesional por soldados del Cuerpo de Infantería. Desde su fundación esta Cofradía había tenido interés en fomentar lazos de unión con esta arma del Ejército, tomando también como referente el traslado de la imagen de su titular de la Cartuja a Capuchinos en mil setecientos noventa y cinco. En consecuencia, en su primer desfile procesional contó con la presencia del Comandante Vilela en representación del Regimiento de Infantería España nº dieciocho, al que se le había ofrecido el cargo de Hermano Mayor Honorario de la entidad, por ser exactamente este Regimiento el que escoltó al Cristo en aquel histórico traslado.

Durante los años siguientes, desde este 1958 hasta 1963, seguiría el convento de los dominicos acogiendo al Cristo de la Defensión a fin de que realizase su salida procesional, mas no fue el único templo desde el que efectuara temporalmente la salida hasta su definitiva radicación en el nuevo Convento de Capuchinos. De esta manera, en 1964 y mil novecientos sesenta y cinco su salida la efectuó desde el propio Convento de Capuchinos, concretamente desde el patio del Hospicio, logrando de esta forma, “salir desde su Iglesia”. Sin embargo, el sueño no duró mucho ya que al año siguiente, 1966, tuvo que efectuar su salida “por circunstancias singulares” desde la Real e Insigne Iglesia Escolar, aunque la entrada la hiciese en su templo de Capuchinos, templo que volvió a acoger a esta Fraternidad para el inicio de sus desfiles en mil novecientos setenta. Sin embargo, desde mil novecientos sesenta y siete y hasta entrada la década de los setenta, con la salvedad referida de 1970, fue la Iglesia Parroquial de la ciudad de Santiago, el templo desde el que efectuó esta itinerante Hermandad su salida. Estrenado el nuevo edificio de los Padres Capuchinos, convento y también iglesia, en 1972, fue desde allí donde ya pudieron en la Semana Santa del siguiente año, 1973 dar inicio a sus desfiles procesionales.

La carencia de templo asimismo incidió en la celebración de sus cultos cuaresmales. Si el primer Triduo que organizó esta Hermandad tuvo que celebrarse en la Iglesia de las Atarazanas o Compañía de María, así debió hacerse asimismo en los 3 años siguientes, lo que motivaba, como acontecimiento previo a los cultos, el traslado en Vía Crucis de la imágenes desde el oratorio de los Capuchinos al templo de la Compañía, acto que se revestía de gran esplendor y devoción. Con posterioridad a este templo, otros 2 acogieron los cultos de esta Fraternidad, la Victoria y Santiago, hasta su terminante radicación en la nueva Iglesia de los Progenitores Capuchinos.

Precedente a la talla actual de Dolorosa, la Fraternidad tuvo dos: una primitiva, realizada por Tomás Chaveli en 1955 y bendecida en la Cuaresma de mil novecientos cincuenta y ocho. No obstante, pronto esta imagen fue reemplazada por una Dolorosa de mucha calidad, vieja, que la comunidad de Capuchinos tenía en el depósito y que pertenecía a Hermandad de la Santa Caridad. En la Semana Mayor del año mil novecientos sesenta y siete, realiza estación penitencial por primera vez, bajo palio, con esta segunda imagen. El inconveniente era su escaso tamaño para un paso de Palio.

En 1971 se encarga una talla nueva de Dolorosa a Luis Álvarez Duarte, que se bendice el 18 de diciembre de ese año por el entonces Prelado Vicario Monseñor Juan Antonio del Val Gallo, siendo padrinos el entonces ministro del Ejército, Juan Castañón de Mena y su esposa, Amalia Fariñas, representados en el Acto por el Gobernador de la provincia de Cádiz y su esposa. En aquel acto el Ministro donó a la Virgen el fajín de Capitán General que la Virgen luce en los desfiles procesionales. En el año 1972 ya procesiona la nueva imagen en el palio, por primera vez. Asimismo lo haría en 1973. Ese primer paso era fácil mas de gran belleza, presentando ese año de 1967 completamente terminados los varales que presentan una delicada filigrana de orfebrería. El palio y el manto de la Virgen eran de terciopelo verde; los faldones de terciopelo colorado.

Frente al estado ruinoso de las instalaciones capuchinas y el inicio de sus nuevas sedes, las imágenes son trasladadas al Colegio de la Compañía de María, donde se exponen al culto, hasta el día 30 de agosto de mil novecientos setenta y tres, en que son trasladadas al nuevo convento. Desde mil novecientos setenta y cuatro hasta mil novecientos noventa y dos, no volvió a procesionar el paso de palio debido a las dimensiones de la puerta de la nueva Iglesia de Capuchinos.

La Cofradía ha salido procesionalmente desde varios templos, además de esto desde la Iglesia de Capuchinos, el viejo Hospicio, lo ha hecho desde la entonces Real y también Insigne Iglesia Escolar, Beato Domingo y Santiago. Esta Fraternidad, una vez que volvió a salir desde el templo de Capuchinos, el Cristo lo debió hacer con una pequeña parihuela, cargada por fuera, en una situación horizontal, dado a que las dimensiones reducidas de la puerta, y después hubo que recortar el paso del Señor y quitarle la canastilla para poder sacarlo de Capuchinos por la puerta. En mil novecientos setenta y seis hubo que mudar la maquinilla elevadora del Cristo a fin de que además de elevadora fuera oscilante, una obra de ingeniería del cofrade Venancio Díaz. El Cristo debía salir recostado en la canastilla pues no había altura en la puerta. Después se hizo desde una casa de Hermandad que se realizó, desde la que pudo salir el paso de Cristo ya montado, y finalmente en 1982 se realizó una puerta mayor en la Iglesia para efectuar la salida actual, año en el que se comienza a trabajar para un paso nuevo para el Cristo.

En 1983, volvió el Cristo a ser portado sobre costaleros en un nuevo paso. Se comenzó a tallar en 1983 y no se terminó esta fase hasta mil novecientos noventa y dos siendo su autor Antonio Martín Fernández. Posteriormente se enriqueció con cartelas y faroles de plata, obras de Manuel de los Ríos Navarro.

En 1992 volvió a salir en la procesión el paso de palio de María Santísima de la O, que no lo hacía desde mil novecientos setenta y cuatro, año en que procesionó por última vez en ese período. Se aprovechó todo cuanto quedaba del paso antiguo. Se ampliaron las parihuelas que eran un poco cortas. Los varales, que son prácticamente nuevos, preservan los tubos, las peanas y los capiteles efectuados por Landa en su día para el paso primero de la Virgen. Se platearon y arreglaron y se le puso nueva la capilla del centro. El baquetón viejo se bajó siendo ahora el inicio del respiradero, haciéndose palio nuevo, bambalinas, etc.

Una instantánea de la estación de penitencia del Cristo de la Defensión fue la que sirvió de Cartel Oficial de la Semana Santa de Jerez en mil novecientos noventa y tres, obra de Carlos Larios Gallego.

En 1995 se celebró el II centenario de la llegada a Jerez del Muy santo Cristo de la Defensión siendo trasladada la Imagen el 1 de marzo hasta la Iglesia de San Miguel. Una vez allá se ofició un Vía Crucis en el interior del Templo con acompañamiento de capilla musical. Posteriormente se trasladó el Crucificado al Altar Mayor donde encabezó un Triduo Conmemorativo. El último día de la semana cinco de marzo efectuó un Vía Crucis de vuelta a su sede preceptiva, previo recibimiento en las Puertas del Sol de las Hermandades del Rosario de los Montañeses y de las Angustias, del mismo modo que sucediese en 1795.

El 1 de noVía Crucis de la Unión de Hermandades con el Santísimo Cristo de la Defensión (dieciseis de febrero de dos mil trece)viembre de 1996 retornó a su templo la imagen del Cristo de la Defensión tras ser restaurado por Enrique Ortega y Rosa Cabello.

En mil novecientos noventa y ocho estrenó 6 ánforas para el paso de Palio.

En el año 2007 ha festejó el cincuentenario de la fundación de la Fraternidad con una salida excepcional del Santísimo Cristo de la Defensión el 27 de octubre.

En la Semana Santa de 2011 no efectuó estación de penitencia debido a las condiciones climatológicas.

El 25 de julio de dos mil once muere el Hermano Mayor D. Guillermo Vallejo Vazquez.

La imagen del Santisimo Cristo de la Defensión protagonizó el Vía Crucis organizado por la Unión de Hermandades festejado el 16 de febrero de 2013. Este año dos mil trece, celebra el veinticinco aniversario del título de franciscana.

Hermandad de la Defensión – Jerez [Historia, imágenes y pasos]
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